lunes, 28 de junio de 2021

Dejan Joveljic, el último de la lista


GEPA pictures/Mario Buehner/Imago Images

Serbia no se cansa de sacar jóvenes proyectos de delanteros impresionantes. Si hace un lustro era Mitrovic, ya máximo goleador histórico de la selección, el que asombraba al panorama Europa y poco después entró en escena Jovic, ahora le ha llegado el turno a Vlahovic que, sin duda, está en boca de todos por su increíble temporada en Florencia. Y lo cierto es que, mirando un poco más allá, un muchacho un año menor que el ariete de la Fiorentina esta temporada ha explotado como el goleador que en su época juvenil parecía ser: Dejan Joveljic.

Fue inteligente el Eintracht de Frankfurt cuando, casi el mismo día que se anunció que Luka Jovic se iba al Real Madrid por un pastizal, dejaba cerrado el fichaje de Dejan Joveljic por apenas cuatro millones de euros. El nuevo niño maravilla de los balcanes había salido también del Estrella Roja, misma cantera que había fogueado al propio Jovic, y parecía seguir sus pasos e incluso mejoraba los registros del hoy jugador madridista. Pero Joveljic no cayó de pie en Alemania, donde la competencia por un puesto en punta era bastante alta al tener que ganarse un lugar entre Bas Dost, Kamada, André Silva y Gonçalo Paciencia en un equipo que iba a jugar competición europea y que tenía las exigencias bastante altas. Así, tras una cesión a mitad de temporada a Bélgica, donde le costó la adaptación, el serbio se ha pasado este curso cedido en Austria, en el Wolfsberger, un lugar donde ha encontrado el ecosistema perfecto para, a sus 21 años, brillar con luz propia. 20 goles y cinco asistencias auparon al club al Top5 del campeonato y al propio delantero le dejaron como el tercer máximo realizador de la Liga. Ahora, con las dudas en la delantera del equipo de Frankfurt, su vuelta a Alemania parece un seguro y, si André Silva decide marcharse, su relevo puede quedar en buenas manos.

Dejan Joveljic nació en Bosnia, y allí se pasó su infancia, jugando en el FK Sloga United, club de Bijeljina, su ciudad de nacimiento. Pero antes de cumplir los 10 años, el Estrella Roja le echó el ojo primero y el lazo después, provocando que el chico tuviera que recorrer casi a diario las dos horas en coche que se tarda en recorrer el camino entre su ciudad natal, en la frontera con Serbia, y Belgrado. En el Estrella Roja quemó todas las etapas, destacando siempre como el mejor jugador de todas las generaciones en las que jugó. Una característica suya llamaba poderosamente la atención. Tenía una facilidad suprema para hacer gol. Y así le llegó también la oportunidad de la selección.

Joveljic ha sido titular indiscutible con todas las categorías inferiores del combinado serbio, pues posee ambas nacionalidades y se decidió por su lugar de adopción en vez de por el de nacimiento. Debutó con la Sub16 y ha jugado con la Sub17, Sub18, Sub19 y Sub21, sumando 23 dianas entre todas sus participaciones. Además, este mismo mes le llegó el debut con la absoluta y, de haber estado Serbia en la Eurocopa, su nombre habría asomado entre la lista de 26 con casi total seguridad.

Con 16 años firmó su primer contrato profesional, pero su debut se hizo esperar porque durante la temporada 2016-2017 contrajo mononucleosis, lo que le dejó apartado durante medio año de los terrenos de juego provocando que su recuperación fuera muy lenta teniendo que volver a bajar a jugar con el juvenil para recuperar tono físico y estado de forma. Fue en la 2017-2018 cuando al fin se convirtió en un habitual del primer equipo, aunque relegado a ser el tercer delantero de la plantilla, haciendo su debut a los 18 años y marcando tres goles en los cuatro partidos que jugó. Su impacto fue buenísimo, pero llegó a final de temporada. Así, un curso después, le llegó la oportunidad de jugar minutos importantes, perdiéndose partidos solo por problemas físicos o por simple fatiga y adaptación de un chico que salta al profesionalismo joven. Hizo 14 goles y dio dos asistencias en los 1.300 minutos que jugó (repartidos en 28 partidos), debutó en Champions League y dejó claro que mucho no iba a durar en el país.

Entonces apareció el Eintracht y el resto es historia. En estos últimos dos años, ya bajo el paraguas del equipo alemán, ha tenido el paso intermedio que supone la adaptación a un campeonato más potente de Europa para dar el salto definitivo a un equipo que el año que viene volverá a jugar Europa League y tendrá altas aspiraciones para luchar por la Champions League.

Joveljic, a diferencia de sus predecesores, no es un delantero tan de área como Vlahovic, Jovic o Mitrovic. Es perfectamente compatible con todos ellos. Sin ser alto (1'82m), maneja muy buen el remate de cabeza. Es imposible comprobar a simple vista si es diestro o zurdo, pues regatea, conduce y dispara con ambas piernas, aunque él se defina como diestro y suele salir del área para combinar en corto. Se mueve de maravilla entre los centrales y entiende muy bien hacia dónde va a ir el balón o cómo va a terminar la jugada, lo que le convierte en un buen rematador de primer golpe y en un oportunista de los buenos. 


Ficha

Nombre: Dejan Joveljic.
Nacionalidad: Serbia (y Bosnia).
Edad: 21 (07/08/1999).
Equipo: Eintracht Frankfurt.
Debut profesional: 18 años y 120 días.
Posición: Delantero.
Pie hábil: derecho.
Altura: 1'82m.
Peso: 75Kg.
Representante: Darko Ristic.
Contrato: 30 de junio de 2024.
Internacional: Sub16 y Sub17, Sub18, Sub19, Sub21 y absoluto

martes, 18 de mayo de 2021

Benjamin Šeško, el sueño esloveno

David Geieregger/Imago Images
David Geieregger/Imago Images


De la inagotable fuente de los deseos de la delantera, el RB Salzburg tiene entre manos otra perla que pulir. No contento con haber echado el ojo antes que nadie a los Haaland, Daka o Koita, el equipo de la multinacional de bebidas energéticas sigue pescando, y lo hace en los lugares más recónditos, ahí donde el fútbol no es legión. Benjamin Šeško, de Eslovenia, es el último gran proyecto que los austriacos tienen entre manos y quién sabe si, de seguir así, no será el próximo gran pelotazo del fútbol mundial. Muy seguro has de estar del talento del muchacho cuando, nada más cumplir los 16 años, pagas casi 3 millones de euros por su fichaje. Fue lo que hizo el RB Salzburg en 2019 por el corpulento delantero, que posee un físico impropio para un chico de su edad, aún en claro desarrollo. 

Es complicado encontrarse con un chico de 17 años que mide 1'94m. Más difícil todavía es que el chico sea futbolista en un país donde el deporte patrio es el baloncesto. Impensable que con esa altura haya elegido el césped y las porterías en vez de el parqué y las canastas. E inusual que tenga la coordinación que tiene. Pero Benjamin Šeško ha roto con todos los estereotipos posibles para asombrar al mundo a base de goles. 

Desde que se le conoce ficha futbolística, a los 12 años, ha ido a año por club. Todos se le han quedado pequeños. NK Radoce, NK Trbovlje, NK Krsko y NK Domzale, todos en Eslovenia, hasta que en 2019 llegó al filial del equipo austriaco para jugar primero en su equipo Sub18, luego Youth Champions League y finalmente en el FC Liefering, el equipo filial del Salzburg que juega en la Segunda División del país y donde realmente ha llamado la atención de todo el fútbol europeo. Los 80 goles (en 45 partidos) que había marcado en los dos años anteriores, entre los 13 y los 15 años, convencieron al RB Salzburg para sacar al jugador de equipos de menor entidad y darle la oportunidad en un gran club del país.

Y la apuesta era arriesgada, porque es más que habitual ver a chicos en edad cadete muy superiores al resto, con registros tremendos, pero que nunca tendrán una oportunidad para jugar a nivel profesional. No parece el caso de Šeško, que no ha tardado en demostrar que el equipo austriaco no estaba equivocado en apostar con él. Y eso que los inicios no fueron sencillos. Todo lo contrario. La adaptación a un país nuevo para un joven que acababa de hacer 16 años. Jugar en un campeonato profesional a esa edad con jugadores que te doblan en edad y en experiencia... En su tercer partido con el Liefering fue expulsado antes del minuto de juego, pero nunca nadie en el seno del club dejó de confiar en él. La pandemia y el parón llegaron en el peor momento para un jugador al que se le veían detalles pero al que le faltaba experiencia incluso para jugar campeonatos tan jóvenes como la Youth League, donde llegó con su club a semifinales ante el Real Madrid.

La presente temporada ha supuesto su eclosión real. Titular ya indiscutible, su buen nivel incluso le ha valido para debutar con el RB Salzburg en Primera División. Apenas fue un partido liguero y salió en el descuento, pero todo suma. Su rush final de temporada es inigualable, pues suma 13 goles en sus últimos seis partidos. Un sprint en el último tramo del curso que ha permitido al Leifering llegar al final con opciones, en segunda posición, empatado con el líder, el Blau Weiss Linz, pero por detrás por un solo gol en el golaverage. El campeonato se decidirá en la última jornada, este domingo, en un duelo directo entre los dos en casa del FC Leifering. Šeško ha logrado 21 goles y cinco asistencias en 28 partidos esta temporada, lo que le aúpa como el segundo máximo goleador del campeonato y, por su edad, en el hombre a seguir.

En la selección tampoco pueden tener queja alguna de él. Precoz es la palabra. Llegó a la Sub15 con 14 años y a la Sub16 y Sub17 con 15. Bajo el uniforme de Eslovenia ha logrado 12 goles en 20 compromisos y, aunque aún tiene por delante la Sub19 y la Sub21, no debería ser una sorpresa que llegara antes que nada la llamada de la absoluta.

Pese a su edad, Šeško tiene un estilo de juego bastante definido. Gracias a su potente carrocería, le gusta ir al choque, donde se siente superior. Busca el contacto con su marcaje y trata de salir victorioso. No es solo un 9 de área, pues le gusta bajar a recibir a zonas más retrasadas e incluso si el balón no le llega tiende a caer a banda derecha para tratar de acumular jugadores atrás y recibir en otras posiciones aprovechando que es bastante bueno saliendo de embrollos con el balón en los pies. Sin entrar en comparaciones, es justo decir que tiene muchas características similares a las de Haaland (menos potencia, pero zancada más larga) y que es el futbolista que el club austriaco firmó cuando la marcha del noruego parecía clara pensando en que en un futuro ocupara su lugar repitiendo exactamente la misma fórmula. Ahora el RB Salzburg tendrá la primera gran prueba con su nuevo niño maravilla: su renovación. Termina contrato en junio de 2022, por lo que a 12 meses del fin de la vinculación, seguro que no le faltan los cantos de sirena de aquellos que quieran aprovechar la oportunidad ahora y no pagar cifras millonarias en el futuro no muy lejano. Benjamin Šeško es, sin duda, un jugador a seguir de cerca. 

Ficha

Nombre: Benjamin Šeško.
Nacionalidad: Eslovenia.
Edad: 17 (31/05/2003).
Equipo: RB Salzburg/FC Leifering.
Debut profesional: 16 años y 55 días.
Posición: Delantero.
Pie hábil: derecho.
Altura: 1'94m.
Peso: 77Kg.
Representante: Desconocido.
Contrato: 30 de junio de 2022.
Internacional: Sub15, Sub16 y Sub17.




martes, 27 de abril de 2021

La madurez de Iheanacho

Andrew Boyers/Imago Images

Me daba muchísima pena cuando veía que el Manchester City no le daba oportunidades a Kelechi Promise Iheanacho. Nunca engañó a nadie, de frente, su primer apellido ya auguraba lo que era: una promesa. Lo cierto es que, escribiendo este artículo y repasando datos, me he dado cuenta que el nigeriano jugó mucho más de lo que mi memoria me decía en el equipo Citizen, pero mucho menos de lo que mi humilde opinión cree que merecía. Es cierto que compartía posición con Agüero, uno de los mejores delanteros del mundo y quizás la mayor estrella de la entidad. Como también que, si no iba a tener sitio a corto plazo por edad y por lo que tenía delante, lo mejor era salir a préstamo para foguearse y volver cuando el Kun ya estuviera para otros menesteres. 

Iheanacho saltó a la fama en un Mundial Sub17 donde él solo dominó el torneo. Nigeria se proclamó campeona y su goleador el Mejor jugador del torneo. Con un estilo ofensivo delicioso más de toque que de potencia, los africanos incluso acabaron llevándose también el premio Fair Play, algo inusual para un equipo que llega a instancias finales y, en este caso, se alza campeón. Nigeria marcó 26 goles en siete partidos, a casi cuatro de media por duelo, y su estrella participó en la mitad. Seis goles y siete asistencias. Lo curioso es que Iheanacho no tenía ni siquiera el sitio asegurado en el once. Venía de haber jugado unos pocos minutos en la Copa África de la categoría y todo hacía indicar que su sitio en el banquillo, pues el delantero titular, Awoniyi (hoy en el Unión Berlín) era inamovible. Un cambio casi de última hora hizo que el hoy futbolista del Leicester jugara todo el torneo desde la banda derecha, una posición que no le era la más natural, pero que le vino como anillo al dedo para ser el generador de peligro constante que se movía con libertad mientras todos fijaban sus miras en el delantero centro africano.

Dos años más tarde, aquel torneo fue otra vez monopolio nigeriano, pero esta vez con un estilo distinto. Víctor Osimhen y Kelechi Nwakali destrozaron a cada rival que se puso en sus caminos. El primero vacunaba y el segundo generaba. Las comparaciones aparecieron entonces entre Osimhen e Iheanacho, siendo dos futbolistas radicalmente distintos y totalmente complementarios, y ambos les siguió una carrera paralela, pues ambos parecieron quedarse estancados en su llegada al profesionalismo, y en los últimos meses ambos están dando que hablar precisamente con argumentos de peso que se reducen al gol en dos de los mejores equipos de las grandes ligas.

Uno no entendió que, en la temporada 2015-2016, Iheanacho tuviera tan pocas oportunidades con respecto a su competencia. Esta no era el Kun, sino más bien Bony. Es cierto que el nigeriano apenas tenía 19 años, y que el marfileño venía con una carta de presentación mejor, pero fue el rendimiento del segundo el que no le dejaba con argumentos de peso para jugar más. Iheanacho fue el mejor del City en los dos torneos de Copa (hizo seis goles y dio tres asistencias en cinco partidos) y cuando Pellegrini le dio la oportunidad en las últimas jornadas de Premier, se salió con cinco dianas y un pase de gol en cuatro partidos. 

Inexplicable es, entonces, que una temporada más tarde la confianza que parecía habían depositado en él se fuera por la borda. El City firmó a Pep Guardiola, pero también se hizo con un delantero prometedor un año menor al nigeriano: Gabriel Jesús. El brasileño fue la alternativa de Guardiola al Kun, siendo además el técnico español muy dado a aquello de jugar sin un delantero fijo, por lo que Iheanacho, que tuvo un protagonismo secundario en el primer tramo de la temporada, desapareció totalmente en el segundo. ¿Se había estancado o simplemente nadie le estaba dando la oportunidad? 

Parecía, entonces, o eso se dejaba vislumbrar, que Kelechi Iheanacho era uno de esos jugadores africanos que deslumbraban en torneos internacionales juveniles y que luego se quedaban por el camino. Saddick Adams, Adama Traoré (no el de los Wolves), Frank Acheampong, Clifford Aboagye... Hay muchos que han corrido esa suerte. ¿Era el nigeriano otro fichaje de futbolista joven que no explotaba como se creía en estrella mundial? Era el Manchester City un equipo dado a encontrarse con ese tipo de jugadores. Caicedo, Jo Alves, Guidetti o Enes Unal saben de lo que hablo.

El caso es que el envite del Leicester tampoco parecía idóneo, aunque sí esperanzador. Iheanacho cambiaba al Kun por Vardy como pareja de baile. Ambos, los mejores jugadores de la historia de sus entidades. Los ídolos. Los héroes. Imposibles de sustituir. Y ahí, al nigeriano le costó, pero más en el segundo año que en el primero, curiosamente. Porque su año de debut fue un poco como en el City (con la diferencia de que ya no era ningún crío y tenía 21 años y un par de experiencia en el país), jugando poco, pero aprovechando al máximo sus oportunidades, sacando un rendimiento de casi un gol generado por partido. Pero se desplomó un poco en el segundo, dando opción a todo tipo de rumores y especulaciones que se prolongaron en la temporada pasada. Y es que, al inicio de la 2019-2020 sus apariciones fueron escasas. Las llegadas de Ayoze y Maddison y la ascensión de Barnes le dejaron en un papel poco protagonista... Hasta que acabó rompiendo el cascarón.

Fueron una serie de problemas musculares de Vardy los que le dieron la alternativa y desde el final de la campaña pasada, Brendan Rodgers quedó encantado con el papel de su nuevo descubrimiento. Tanto, que desde hace varios meses, el técnico no ha dudado en cambiar el esquema de juego para incluir al nigeriano como titular fijo al lado de Vardy en detrimento de quien sea. No importa. Su impacto esta campaña, ya con 24 años, es el que se le esperaba mucho antes. Quizás no fue problema suyo, sino de que nunca nadie le dio continuidad. Hoy, Iheanacho sí es ese jugador que aterró a todo el globo en un mundial juvenil. Juega como delantero al lado de Vardy, pero siempre se deja caer por banda derecha, baja a combinar a la medular y abre espacios para sus compañeros. Sus registros esta temporada están al alcance de muy pocos jugadores. Ha metido 17 goles y dado seis asistencias en solo 1800 minutos de juego, lo que significa que produce un gol cada 78 minutos. Un seguro de vida. Como empezar los partidos con 1-0 siempre. Sus últimos meses ponderan este sentimiento, pues ha metido 14 goles en sus últimos 14 partidos disputados con los foxes

Hoy el Leicester es tercero, tiene a cinco puntos el subcampeonato, a cuatro a su máximo perseguidor, y un colchón de siete para sostener su plaza de Champions League para la próxima campaña. Con solo 15 puntos por disputar, sería extraño que el equipo de Brendan Rodgers se quedara el curso que viene sin jugar la máxima competición continental. Un escenario que, sin duda, servirá para aumentar aun más el nivel y el escaparate de un Kelechi Iheanacho que por fin ha roto el cascarón.

miércoles, 7 de abril de 2021

La perla de la semana: Wout Faes

Getty Images

Escondido siempre bajo el paraguas del prolífico talento de la cantera belga y puesto en el espejo, por simple aspecto físico, de un David Luiz que entonces era uno de los centrales más reconocidos del panorama, Wout Faes ha tenido que coger un camino extraño para hacerse camino en la élite. Salido de la cantera del Anderlecht, donde recaló con 14 años y donde estuvo muy cerca de durar bien poco, pues Manchester United y Chelsea hicieron todo lo posible por ficharlo cuando aún tenía 15, nunca llegó a debutar con el primer equipo de los belgas cuando todos en la disciplina tenían muy claro que él iba a ser The next big thing.

Líder absoluto de vestuario, carismático y mentalmente mucho más maduro que el resto para su edad, Faes hacía gala sobre el césped de una elegancia suprema con el balón, acompañada de una inteligencia para leer cada momento del partido y de un físico portentoso que le hacían ver como uno de los centrales que iba a dominar el fútbol durante más de una década. Capitán con Bélgica en la Sub17 y en la Sub19 (más tarde lo sería de la Sub21) y también portando la cinta del equipo del filial de su club tanto en competición doméstica como en UEFA Youth League, su nombre nunca había dejado de estar en la agenda de los grandes de Europa. Acostumbrado a entrenar con los mayores desde antes de cumplir los 16, parecía el relevo generacional perfecto a los Kompany, Vertonghen, Alderweireld y Vermaelen en los Diablos Rojos

Pero todo se quedó en eso. En agua de borrajas. En un casi pero no. Porque Faes, que ya era importante en la Sub21 a los 19 años, que subió de manera definitiva al primer equipo del Anderlecht a los 17, nunca llegó a debutar con su club de formación y apenas duró seis meses en la disciplina profesional, pues se pasó el tiempo entre cesiones. En una época en la que a uno le deben dejar jugar para progresar, una posición tan delicada como la suya en un equipo que estaba luchando por el título liguero y que sobrevivía en competiciones europeas acabó con el futbolista cedido en la Eredivisie, primero en el Herenveen y luego en el Excelsior. Cuando su periplo de cesiones terminó, en 2018 y con solo 20 años, el Anderlecht nunca le tuvo en consideración y decidió desprenderse de él de manera sorprendente. ¿Cómo era posible que el club de origen no quisiera contar con el defensa central titular de Bélgica Sub21 y que meses después sería nombrado capitán pese a no ser de los más veteranos?

El central llegó prácticamente regalado al Oostende, donde al fin pudo debutar en la Primera División de Bélgica. Allí cuajó dos temporadas soberbias. Tanto, que en enero de 2020, el Stade Reims, que estaba haciendo una temporada soberbia y acabaría en puestos de Europa League, se lanzó a por su fichaje, pero dejándole cedido seis meses más en el equipo belga. Desde que ha comenzado esta nueva temporada, Wout Faes se ha vuelto a reivindicar por su fútbol como lo que ya apuntaba hace un lustro: un central muy dominador para el futuro (ya presente). Junto a Predrag Rajkovic en portería, hace del Reims una de las mejores defensas del campeonato. Pese a estar en la zona media baja de la tabla, el equipo es uno de los siete que menos goles ha recibido en este curso. 

Faes es fundamental en los planes del técnico David Guion, toda vez que ha disputado absolutamente todos los minutos en los que ha estado disponible, en todas las competiciones, salvo el partido de primera ronda de Copa de Francia, donde el belga disfrutó de descanso. Ha sido titular en los 30 partidos en los que ha estado convocado (28 de Liga y dos de fase previa de Europa League), perdiéndose solo tres partidos por sanción. "Sus comienzos no fueron sencillos, pero se ha sabido sobreponer a base de liderazgo y trabajo. Y aún no ha llegado a su techo, puede enseñarnos mucho más", señalaba su técnico.

Su puesta en escena está siendo tan positiva que en Bélgica está a la orden del día que su nombre resuene en cada convocatoria para la absoluta, donde todavía no ha sido nunca citado. Faes, que el fin de semana pasado cumplió los 23 años, parece el candidato idóneo para, junto con Denayer, tomar el relevo generacional de una defensa en la que Vertonghen  y Alderweireld ya están en su recta final y en la que, ciertamente, es muy superior a jugadores como Boyata o Mechele. Preguntado continuamente por ello, él no se pone plazos, ni límites, y solo espera que la llamada llegue algún día. "Roberto Martínez aún no me ha llamado, pero está probando a muchos chicos jóvenes de la Sub21 y eso hace que nos sintamos importantes y sepamos que nos tiene en consideración". Y mientras, el Reims se frota las manos, dubitativo entre aprovechar al máximo a su central estrella o hacer una subasta pública para enterrarse en millones.

Ficha

Nombre: Wout Faes.
Nacionalidad: Bégica.
Edad: 21 (03/04/1998).
Equipo: Stade Reims.
Debut profesional: 18 años y 333 días.
Posición: Defensa central.
Pie hábil: derecho.
Altura: 1'87m.
Peso: -.
Representante: Peter Smeets (Let's Play).
Contrato: 30 de junio de 2024.
Internacional: Sub15, Sub17, Sub19 y Sub21.

lunes, 29 de marzo de 2021

La perla de la semana: Dušan Vlahović


Daniele Buffa

Potente carrocería, juego de pies depurado y una cuota goleadora cada día mejor es la carta de presentación de Dušan Vlahović, el delantero por el que apostó hace ya varias temporadas la Fiorentina y uno de los mayores atractivos de la Serie A esta temporada. El serbio, pese a su juventud, ha sido siempre visto con perspectiva de presente y futuro cada vez que la entidad viola ha tenido que planificar la plantilla anteponiendo su figura y las esperanzas depositadas en él como mayor pretexto para acometer un fichaje de un delantero de altura.

Esa confianza parece haber dado sus frutos en esta 2020-2021, temporada en la que el serbio ha salido al fin del cascarón para ser el mayor reclamo de un equipo que camina sin pie firme y que si no pierde la categoría es simplemente porque hay otros tres que tampoco tienen nivel a día de hoy para jugar en Serie A. 12 goles y dos asistencias en lo que va de campaña que suponen unas cifras más que respetables y son sin duda las mejores en su corta experiencia profesional. 

Lo que agrada de Vlahović es el dominio que maneja en casi todos los registros que le hace ser un delantero muy completo a temer. No solo es su elegancia en la conducción o su buen remate al primer toque, sino su entendimiento del juego, su movimiento sin balón y la facilidad que desprende para facilitar a sus compañeros el trabajo y abrir espacios para generar ataques por cualquiera de los tres perfiles ofensivos. 

Con 21 años recién cumplidos, el serbio se ha metido incluso en un territorio que parecía prohibido: la selección de Serbia. Allí donde reina Mitrovic (el pasado fin de semana se convirtió en el máximo goleador histórico del país) y donde todo apuntaba iba a explotar Jovic ha aparecido el de la Fiorentina, que en sus últimas tres internacionalidades (suma seis) ha anotado dos goles y repartido una asistencia siendo diferencial.

Equipo habitualmente vendedor, la Fiorentina siempre se ha mostrado reservada con su nuevo ariete titular, pero no sería de extrañar que ahora que su nombre está en el disparadero por el impacto reciente le haga ser una de las piezas que vaya a salir a subasta en el mercado veraniego, toda vez que el equipo de la Toscana no pasa por su mejor momento deportivo y que en los últimos cursos no ha puesto demasiadas pegas a la hora de vender a sus mejores futbolistas.


Ficha

Nombre: Dušan Vlahović.
Nacionalidad: Serbia.
Edad: 21 (28/01/2000).
Equipo: Fiorentina.
Debut profesional: 16 años y 24 días.
Posición: Delantero.
Pie hábil: Izquierdo.
Altura: 1'90m.
Peso: -.
Representante: Darko Ristic.
Contrato: 30 de junio de 2023.
Internacional: Sub16, Sub18, Sub19, Sub21, absoluto.

miércoles, 10 de marzo de 2021

La perla de la semana: Strahinja Pavlović

PhotoNews Panoramic

Imagina tener a Nemanja Vidic en edad aún adolescente y saber que todo el futuro puede ser tuyo porque te quedan aún para disfrutar unos tres lustros al que puede ser el mejor central del mundo. Es obvio, que el fútbol da muchas vueltas, que todo puede suceder, pero es imposible esconder que Strahinja Pavlović comparte algo más que la nacionalidad con el ex jugador del Manchester United. Y en esas, el AS Mónaco, que tiene un ojo clínico para adquirir jóvenes talentos, se rascó el bolsillo el invierno pasado y puso encima de la mesa 10 millones de euros para hacerse con los servicios de un central al que la Liga de Serbia se le estaba quedando pequeña.

Su físico es altamente imponente. 1'94m que le hacían ser, pese a tener entonces la mayoría de edad recién cumplidas, uno de los jugadores a temer y un auténtico líder ya del Partizan pese a su precocidad. Pero el primer nivel europeo es otro mundo, y eso lo ha sufrido el balcánico en sus carnes, relegado a un papel secundario en sus pocos meses en el Mónaco donde apenas ha podido debutar y que le han hecho buscar acomodo en Bélgica para foguearse. Pavlovic aterrizó en Mónaco en verano, pese a que su fichaje se había sellado seis meses antes, y en la competencia con Maripán, Disasi y Badihasile se ha visto relegado al banquillo o la grada. Por eso, hace un par de meses, el club monegasco decidió enviarle a préstamo al Circle Brugge, donde se ha hecho capitán general casi sin bajarse del avión. En su primer partido, aunque no es su cometido, metió el gol de la victoria.

Agresivo, duro al corte, imbatible por arriba y muy rápido al corte, Pavlovic es un central que por su importante físico ya hace dudar al rival de ir al choque o al balón dividido. Aún tiene que calmar esa efusividad con la que en ocasiones pelea la posición o la propia pelota y saber manejarse mejor con ella ante la presión rival. Es la experiencia y son los partidos lo que convertirán a un chico que ya ha debutado con la absoluta de Serbia y que apunta a ser el referente de la zaga durante la próxima década, posiblemente haciendo pareja con otro buen talento como Nikola Milenkovic, el zaguero de la Fiorentina.

Quizás el mayor enemigo de Pavlovic sean las expectativas depositadas en él. No es normal desembolsar 10 millones de euros por un jugador de apenas 18 años. Menos aun si se trata de un defensa y que, además, se ha colocado como el segundo traspaso más caro de un jugador de la Liga Serbia tras el fichaje de Stefan Savic por el Manchester City cuando era futbolista también del Partizán.

Pero hay una historia oculta en todo el entramado de Pavlovic que podría arrojar algo de incertidumbre a su carrera. Porque recién cumplidos los 18 años, en verano de 2019, Pavlovic acordó su fichaje con la Lazio. Así lo confirmó su representante, encantado porque el Partizán había aceptado la oferta del equipo italiano. El jugador viajó a Roma, visitó las instalaciones laziales y se prestó a pasar un reconocimiento médico, que dicen, no superó. Porque Pavlovic no terminó firmando con la Lazio y de todo se ha escrito sobre aquel culebrón. Lo primero y más extendido, que un problema de corazón, como si del famoso Julian Ross se tratase, le llevó a no superar las pruebas médicas hasta en dos ocasiones. Lo segundo, que simplemente motivos personales (cuando ya estaba todo acordado y firmado a expensas de las pruebas físicas) rompieron el acuerdo. 

Ahora, el serbio tendrá que demostrar de qué pasta está hecho. Pese a no contar con regularidad en su equipo de origen, es una pieza básica para el seleccionador serbio en el futuro. También para el presente, toda vez que en estos últimos 12 meses ha jugado cuatro partidos (todos oficiales) de los 10 que ha disputado su selección y ya aparece en la última convocatoria para próximos compromisos. 

Ficha

Nombre: Strahinja Pavlovic.
Nacionalidad: Serbia.
Edad: 24 (21/05/2001).
Equipo: AS Mónaco/Circle Brugge.
Debut profesional: 17 años y 270 días.
Posición: Central.
Pie hábil: Izquierdo.
Altura: 1'94m.
Peso: -.
Representante: Zvonimir Vukić.
Contrato: 30 de junio de 2024.
Internacional: Sub16, Sub17, Sub19, Sub21, absoluto.

jueves, 4 de marzo de 2021

La perla de la semana: Matías Arezo

JUAN BARRETO/AFP via Getty Images

Nacido en la tierra del gol, Matías Arezo es ese chico que comparte nacionalidad con Luis Suárez, Diego Forlán y Edinson Cavani, tres de los mejores goleadores del siglo. Con todo, comparte pocas similitudes con ellos, aunque es Cavani quizás el matador al que más se asemeja en estilo y forma.

Porque Matías Arezo es de aquellos jugadores que no piensa demasiado con el balón y solo tratan de destrozar las redes. Portería entre ceja y ceja. Con una madurez física alejada de los jugadores de su edad, Arezo ha roto todos los esquemas y con él la mesura no se ha tenido en cuenta cuando se ha visto capaz de liderar listas de goleadores en su país. Goleador en el Torneo Intermedio 2020 (5 goles en 7 partidos), Arezo es la mejor baza ofensiva de River Plate de Montevideo, que ya se frota las manos pensando en una futura venta del que será el jugador que más dinero deje en las arcas de la historia del club. "A Arezo lo vamos a transferir directamente al extranjero", admitía su presidente hace dos meses, a la vez que confirmaba que ya había ofertas y subastaba a su chico maravilla invitando a los mejores equipos del mundo a elevar la puja, que se podría iniciar en 20 millones de euros, para venderlo al mejor postor. "Matías vale 20 millones", ha dicho muchas veces el presidente de su club.

Quizás su olfato goleador y su ímpetu de asesino del área venga por un pasado frustrado como portero. Porque Arezo comenzó jugando al fútbol siendo un niño bajo la portería (en realidad solo fue un partido, donde le metieron goles por todos lados) y hoy sabe a la perfección cómo se mueven aquellos que una vez fueron sus homólogos. El Búfalo, como le apodan por su poderío físico descomunal y su manejo del cuerpo inusual para un chico que acaba de cumplir la mayoría de edad, ya había metido una quincena de goles como profesional cuando los Forlán, Suárez y Cavani ni siquiera habían debutado.

Acostumbrado a la etiqueta fácil y a la comparación con sus compatriotas e incluso con otros jugadores precoces como Agüero o Falcao, Arezo huye de las similitudes y trata de trazar su propio camino. Ese que ha ido gestando desde las categorías más pequeñas. Jugando como pivote al principio y luego como volante creador de juego, al final Matías se asentó siendo el hombre más adelantado.

A Matías le encanta Cavani, porque entiende el fútbol como un deporte de equipo en el que todos trabajan para todos, y disfruta con la liga italiana. Y quizás porque se siente identificado. Directo, fuerte, con un buen disparo con la derecha y un remate potente. Arezo es más de esperar que el balón le llegue dentro o cerca del área más que de combinar y generar jugadas. Es más de encañonar que de producir. 

Llamado ya por Tabárez para jugar con los mayores, aunque no haya debutado, suyo parece que será el papel protagonista de la delantera charrúa en la próxima década y que será él quien tome el relevo generacional de los jugadores con los que hoy se le compara y a los que no deja de quitar récords de precocidad.


Ficha

Nombre: Matías Arezo.
Nacionalidad: Uruguaya.
Edad: 18 (21/12/2002).
Equipo: River Plate (Uruguay).
Debut profesional: 16 años y 233 días.
Posición: Delantero.
Pie hábil: Derecho.
Altura: 1'80m.
Peso: 76kg.
Representante: Paco Casal.
Contrato: 31 de diciembre de 2022.
Internacional: Sub17, Sub20, Sub 23.