Mostrando entradas con la etiqueta Sergio Díaz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sergio Díaz. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de octubre de 2015

Mundial Sub17: Francia pone una marcha más para ganar a una solvente Paraguay


Necesitó Francia sacar sus mejores galas para doblegar a una Paraguay rebelde, peleona, con las ideas muy firmes y claras que está siendo sin duda el mejor combinado sudamericano del torneo. El equipo galo siempre fue por delante en el marcador, ya desde el primer minuto, cuando Boutabba, un chico al que Bielsa hizo debutar con el Marsella a los 16 años, ponía el primero de la noche en Chile en el que ha sido hasta la fecha el mejor partido del torneo.

No se hizo esperar la reacción Guaraní, que hoy sí, contó con un Sergio Díaz sublime. Un placer para la vista verle sobre un campo de juego. El delantero de Cerro Porteño, con todo, por su conducción de balón pegado al pie, está siendo el jugador del torneo que más afectado se está viendo por el césped artificial en el que se juega, donde la proporción de goma negra es casi superior a la de moqueta verde, lo que provoca que el balón no corra mucho y se vaya quedando trabado con botes antinaturales. Jugaba mejor Paraguay, cocinando cada jugada con tiento, pausa, con miedo a cometer algún error que provocara el final del partido de forma anticipada y en un contragolpe Francia lo mató. O eso parecía. Ikone, probablemente el jugador más destacado de los galos, logró un perfecto remate de cabeza para doblar la ventaja en el ecuador del primer acto. El extremo del PSG fue un dolor de muelas en la banda derecha, un puñal que buscó línea de fondo a cada oportunidad para crear todo el peligro de los suyos.

No se asustó Paraguay, con todo ya perdido y con mucho que ganar. Se quitó la presión añadida de ser primera de grupo y jugó con los nervios por fuera de la camiseta. Y ahí apareció Sergio Díaz. El Kun de Cerro empezó a moverse por todo el campo, revoloteando, bajando a recibir, cayendo a los costados y acelerando y desacelerando cuando entraba en contacto con el balón. Justo antes del descanso llegó la ilusión con el 1-2 transformado por los sudamericanos desde los 11 metros tras un penalti de Cognat, el capitán francés. Un chico por el que merece la pena apostar que acabará siendo profesional, todo tablas, aunque no realizara un buen encuentro.

En la reanudación, Paraguay subió un poco el listón y Francia se dejó hacer. Daba la sensación el equipo europeo de que ir a medio gas le valía y que estaban aún guardando sus mejores cartas. Jugaron con fuego y casi se quemaron pues Julio Villalba puso el empate en el marcador tras un grave error en el despeje de Luca Zidane que dejó el balón muerto en la línea de gol. El meta, sobrepasado todo el partido, con varios errores, incluso estuvo a punto de irse expulsado por doble amarilla cuando el árbitro le avisó tras perder tiempo teniendo ya en su haber una cartulina por tocar el balón con la mano fuera del área. 

El empate de Villalba comenzó un frenesí de goles, pues en sólo cuatro minutos llegó uno más para cada equipo. A la salida de un córner lo hizo Francia y sólo segundos después Paredes remató en el área pequeña para poner la igualada. Ahí le empezaron los sudores fríos a los europeos, por primera vez en todo el partido sin el control. Paraguay puso en liza a Colman (pequeñito pero matón) y Carlos Ferreira, incomprensible que este último no sea titular, y los galos sufrieron durante diez minutos.

Fue lo que tardó Ikone en poner el definitivo 3-4 tras un disparo lejano, a priori sencillo, pero cuyo bote confundió al meta paraguayo, que erró para encajar el gol decisivo. Hizo gala Francia de su superioridad física y se llevó los tres puntos el campeón de Europa Sub17 ante una Paraguay que ha demostrado argumentos suficientes como para pensar que puede llegar lejos si consigue pulir algunos detalles defensivos y si logra enchufar a Sergio Díaz, que no ha marcado aún en dos partidos. Brasil o Inglaterra, nada sencillo, debería ser su cruce en octavos. En Francia, por cierto, sin noticias de Edouard. 

jueves, 15 de octubre de 2015

Jugadores a seguir en el Mundial Sub17 (2015)



Cada día salen antes los profesionales. Las estrellas de cada torneo juvenil, chicos imberbes con cuerpos de hombres hechos y derechos en su mayoría. Otros muchos aún sin desarrollar y que, salvo cambio drástico, difícil que lo hagan más adelante. Llegan pocos a la élite. O mejor dicho, muy pocos. Pero los que suelen hacerlo rompen con todos los esquemas. Un torneo por el que han pasado jugadores de la talla de Kanu (1991), Cambiasso y Aimar (1995), Seydou Keita (1997), Cesc y Silva (2003), Sahin, Carlos Vela y Gio dos Santos (2005), una generación española en 2007 donde se agruparon De Gea, Nacho, Camacho, Illarramendi, Bojan o Falqué en un torneo donde sobresalió la figura de Toni Kroos, Araujo, Götze e Isco (2009) o Carlos Fierro y Emre Can (2011). Un evento en el que Fernando Torres, en 2001, pasó sin pena ni gloria en una cita en la que un hoy olvidado Sinama Pongolle se llevó todos los entorchados. 

La cita donde los mejores ojeadores del mundo se reúnen para fichar a las perlas, que juegan en los filiales de los mejores equipos del mundo o en equipos menores de más bajo nivel donde ya son importantes. No estará España, que sería liderada por un Carles Aleña que quema etapas con el Barcelona a un ritmo vertiginoso, pero sí Argentina; cuna de talentos, Brasil, fútbol a ritmo de baile; Bélgica, cuya evolución asusta al mundo entero; Alemania, titán en todas las categorías; y las potentes selecciones africanas, cuyos jugadores, que desarrollan a una edad inferior, suelen imponer poderío físico.

Francia, campeona de Europa Sub17 que arrasó en la final al conjunto germano y Brasil, que hizo lo propio en el Sudamericano Sub17 imponiéndose en un ajustado hexagonal final a Argentina y Paraguay, son las principales favoritas para hacerse con un título que defenderá Nigeria. El torneo arranca el día 17 de este mes y finaliza el 8 de noviembre, se juega en Chile y estos son los chicos sobre los que se centran los focos, sobre los que poner el ojo.

Sergio Díaz, con Cerro Porteño / MARCA
Sergio Díaz (Paraguay): Le llaman Kun, como a Agüero, por su estilo de juego y forma de llevar el balón pegado al pie. Díaz debutó con Cerro Porteño hace ya un año y medio, cuando acababa de hacer los 16, y su progresión ha sido meteórica. Es un delantero con mucha movilidad, con gran facilidad y gusto para caer a las bandas y jugar entre líneas. Le encanta recostarse en el lado izquierdo para cambiar de ritmo y atacar con su diestra hacia dentro las porterías rivales. En sólo año y medio como profesional su registro goleador ya suma los 13 tantos en competiciones de clubes, donde es sin duda el jugador más joven del torneo paraguayo. Con todo, Díaz no es un goleador nato, quizás aún por su físico. Pese a ser fuerte y poseer un tren inferior potente, no está completamente desarrollado y por eso prefiere campar entre líneas y llegar con la pelota controlada que zafarse entre dos fuertes centrales que bien podrían ser su padre. De su bota derecha, de su capacidad de imaginar e inventar depende el futuro de una selección paraguaya algo pobre que se agarra al jugador de Cerro Porteño (y a su sociedad con un delantero más goleador como Carlos Ferreira) para llegar a las rondas más lejanas. La Roma y el Liverpool llevan dos años siguiendo al chico, enviando emisarios al otro lado del charco para hacerse con sus servicios cuanto antes. De momento, todas las ofertas, que han llegado incluso a superar los 10 millones de euros, han sido declinadas. Es sin duda el mejor jugador del torneo. En el 1'71 metros de Díaz se esconde una calidad inimaginable. Pequeñito pero matón.



Edouard, pichichi y campeón de la Euro '17 / SO FOOT
Odsonne Edouard (Francia): Llegó a París con 13 años para unirse a las categorías inferiores del PSG, donde ha militado desde entonces y donde le cuidan como la perla que es. Alto, espigado, con una potente zancada, elegante, extravagante e impredecible. Así es Edouard, capaz de empujar el balón más sencillo con un golpe de tacón que convierte el gol fácil en una señal de soberbia y superioridad. Su físico (un 1'82 muy musculado) le permite zafarse de sus rivales con facilidad con potencia desde la banda y su ejercicio favorito es encarar a su marcaje y, tras una o dos bicicletas, cambiar repentinamente de ritmo para definir con una de sus dos piernas, con las que remata prácticamente igual de bien.


Passlack celebra un tanto con Alemania / UEFA
Felix Passlack (Alemania): Es el auténtico líder de la  Mannschaft. Criado en la cantera del Borussia Dortmund, en cuyo primer equipo debutó en un amistoso sólo con 16 años, la banda derecha germana tiene nombre propio. Passlack es uno de los últimos frutos de la reconversión alemana al tiki taka que ha dado talentos de la categoría de Reus, Götze, Özil o Draxler, entre otros, y como Stendera o Meyer en última instancia. Passlack es un buen regateador, un jugador que intenta acabar sus jugadas. Tan goleador como asistente. Suele participar por la banda derecha, como interior, aunque su derroche físico y su capacidad para trabajar por el equipo le ha permitido también jugar como lateral. También ha tenido minutos en el perfil zurdo, aunque se encuentra menos cómodo. Con su club ya ha logrado dos Bundesligas juveniles y fue pieza clave en la Alemania snbcampeona de Europa Sub 17 el pasado mayo. Su nombre lleva escrito en las mejores agendas durante años, con letras doradas, y es ahora cuando llama a la puerta del primer equipo. Quizás sea pronto verle esta campaña, pero con un técnico como Tuchel, que rehuye de jugar con extremos para tirar diagonales, Passlack es la pieza perfecta. 

Lee Seung-Woo (Corea): La perla del FC Barcelona. Lee es el único jugador del club blaugrana que estará en el torneo y debe estar deseoso de disfrutar de minutos al fin. Y es que el asiático es uno de los jugadores señalados y castigados por la FIFA por la irregularidad cometida por el club catalán en el traspaso de fichajes de menores y no podrá jugar partidos con el Barcelona B, equipo al que fue ascendido esta campaña, hasta el próximo enero, cuando haga los 18 años. Su objetivo, además de debutar con el Barcelona, pasa por ser el jugador más joven de la historia en jugar con la selección absoluta de Corea del Sur y en camino está de hacerlo. Su talento es innegable, innato. Lee es delantero, aunque abandona la posición prácticamente durante todo el partido actuando como un falso '9' con movilidad, que caracolea por todo el frente de ataque y por toda la segunda línea buscando paredes, aliados con los que asociarse y tirar paredes por doquier. Tras llegar al Barcelona cuando sólo tenía 12 años, ahora lleva meses sin entrenar con sus compañeros, sin siquiera residir en la Masía y está viviendo en su país de origen, por lo que podría llegar al torneo falto de ritmo de competición y de sensaciones. 
Lee con la selección coreana / KOREA

Zidane, celebrando la Eurocopa sub 17 / FIFA
Luca Zidane (Francia): Uno de los muros del torneo. El portero, hijo de Zinedine Zidane, ha sido mirado con lupa desde que era un crío por ser hijo de quien es. Lo cierto es que, hasta la fecha, Luca ha demostrado maneras suficientes y es el que más futuro parece tener de los cuatro hijos del ex futbolista galo. En las categorías inferiores del Real Madrid desde que empezó a dar toques al balón, Luca es el único representante del club blanco en este evento. Fue uno de los héroes del combinado galo que se alzó el pasado mayo con la Eurocopa Sub17. Con una buena envergadura, Zidane es un guardameta de buenos reflejos y difícil de batir en el mano a mano, además de tener grandes actuaciones en los lanzamientos de penalti. Su punto flaco es el juego aéreo, donde no hace gala de todo su poderío físico, y el juego con los pies.

Paul Woolston (Inglaterra): Es junto con Zidane el mejor portero de la categoría. Paul, del Newcastle, una cantera de grandes guardametas, es algo más bajito que el francés y destaca por sus buenos reflejos. Es más gato, más nervio, mejor con los pies. Juega con chicos cuatro años mayor que él y los grandes del país han intentado, sin éxito, hacerse con sus servicios.

Azzaoui, con Bélgica / GETTY IMAGES
Ismail Azzaoui (Bélgica): Es imposible no compararle con los últimos talentos que ha dado la selección belga en esa línea de tres cuartos, como Hazard, Mirallas, De Bruyne o Mertens. La mezcla cultural que se une en el país y el paso adelante en los entrenadores en confiar en chicos de origen marroquí ha provocado que en los últimos años el nivel de la selección haya crecido y no se sepa hoy dónde está el techo. Fichado la temporada pasada por el Tottenham, donde estuvo jugando en el tercer equipo, este año el Wolfsburgo se ha hecho con sus servicios para una liga donde posiblemente pueda desarrollar mejor todo su potencial. Azzaoui es un extremo habilidoso, con gran manejo del balón. Es diestro, pero sigue el mismo patrón que otros jugadores de origen magrebí como Ben Arfa, Mahrez, Bakkali o Aissati, con quien coincide en fisionomía, en estilo de juego. Lleva la pelota pegada al pie y si puede hacer una finta o un regate más, lo hará. Se desenvuelve por los dos costados y lleva el peso entero del ataque, sabedor de ser el mejor jugador y el más importante. Hizo un gran papel en el europeo, donde se llevó la Bota de Plata. 

Vietto, en Racing / RACING
Federico Vietto (Argentina): Está por ver cuál será el papel de Federico, hermano del jugador del Atlético de Madrid Luciano Vietto, en este torneo. Una de las perlas de la AFA, que cuidan y miman con cariño, Fede se rompió el ligamento cruzado de su rodilla a mitad de 2014 y la idea es no saturarle. Eso le hizo perderse el sudamericano celebrado en marzo y tendrá ahora que ponerse al mismo nivel que el plantel. No obstante, en la federación saben del potencial del chico, que es más fuerte y tosco, más nueve nato, que su hermano, ya en Europa, y ha subido en varias ocasiones a entrenar con la selección absoluta, sirviendo de sparring a los Messi, Agüero, Tévez y compañía. 

Leandro (Brasil): Llega a la cita con la Bota de Oro del pasado Sudamericano Sub 17 bajo el brazo. El domingo cumplió 17 años y es uno de los más jóvenes del torneo. La canarinha tiene en él la apuesta goleadora, el chico que haga olvidar al fin los problemas en la delantera de la absoluta, aunque él se desenvuelve mejor en la línea de mediapuntas, como los chicos en los que dice fijarse: Neymar y Robinho. Milita actualmente en el Ponte Preta de la Serie A de Brasil, equipo con el que ha subido ya en varias ocasiones, pero su futuro pasa por Italia. El Udinese, cazatalentos por antonomasia, ya tiene el fichaje cerrado y en cuanto cumpla los 18 el brasileño dejará su país y dará el gran salto a Europa. 

Leandro, ganador de todo en el Sudamericano / CONMEBOL

Germán Berterame (Argentina): Sin duda, una de las convocatorias más esperadas. Berterame, que milita en San Lorenzo (uno de los clubes con más presencia en el torneo) fue la sorpresa de la lista para el pasado Sudamericano Sub 17 pues acababa de cumplir los 16 años meses antes del torneo. Por si fuera poco, fue un jugador importante en la delantera desde el primer momento y acabó bien arriba en la lista de goleadores con tres tantos en seis partidos. Uno de esos tantos ayudó para tumbar a Brasil, campeona del torneo, durante el hexagonal y ahora cuenta con más prestigio, confianza y experiencia para el Mundial. Delantero pequeño, ratonero, de jugar entre líneas. 

Tomás Conechny (Argentina): Su historia podría dar para un libro. Es sin duda el mejor jugador de su generación en Argentina. Mediapunta pequeño, habilidoso, con mucha facilidad para ver puerta, pero su historia probablemente se conozca por otro lado. Y es que, durante el pasado Sudamericano fue noticia no sólo por sus goles, pues fue el máximo goleador de la albiceleste con cinco tantos, sino por su mala suerte. Durante la concentración, mientras jugaba a la PlayStation dirigiendo al Schalke 04 que tanto le gusta, Conechny se cayó por la ventana desde el primer piso del hotel a la calle. "Me apoyé demasiado y el cristal venció", aseguraba. Curiosamente, fue el día de su 17º cumpleaños y tuvo que celebrarlo en muletas. Bien grave pudo ser, pero sólo quedó en un susto. Eso sí, no pudo disputar el último encuentro del torneo, donde Argentina aún tenía posibilidades de ser levantar el título. En enero de 2014 visitó las instalaciones del Liverpool, que quería tenerle en sus filas, pero la prohibición de fichar jugadores menores de edad de otro continente (y la rapidez de San Lorenzo en atarlo) echaron atrás la operación. Conechny es rápido, habilidoso, gambeteador. Se mueve bien por todo el frente de ataque y no tiene una demarcación fija. Es el jugador ideal para llevar el 10 albiceleste, aunque él se decanta por el 18, su favorito. Su forma de jugar bien se parece a la última perla que salió de la cantera de los cuervos, Ángel Correa, a quien seguro mira, admira y del que aprende, aunque Conechny es zurdo. Por el buen camino va. 

Tomás Conechny, en el Sudamericano Sub 17 / AFA

martes, 16 de diciembre de 2014

Sergio Díaz: Tiene la cara de un nene porque es un nene

"Remember the name, Wayne Rooney!", imposible olvidar el día que el hoy jugador del Manchester United se estrenó como goleador en la Premier League. Estaba a cinco días de cumplir los 17 cuando en Goodison Park, un niño con cara de pillo, mandó a la lona el registro de 30 partidos sin perder del Arsenal con un zapatazo imparable que llegó después de un fenomenal control. Como imposible es también, dudar de que Sergio Díaz es un niño prodigio al que aún le queda mucho por recorrer pero cuyo futuro se antoja prometedor.

Sergio Díaz / LA NACIÓN
Seis minutos le bastaron el pasado 27 de junio para demostrar de lo que es capaz con la camiseta de Cerro Porteño. Salió como suplente para jugar el tramo final de un partido ante General Díaz y desde entonces no ha vuelto a ver un encuentro comenzar desde el banquillo. Un mes después, también ante el mismo rival, se estrenó como titular con el dorsal número 18 a la espalda y con su portero, Barreto, haciendo las labores de mentor antes del pitido inicial. "Tiene la cara de un nene", decía el comentarista de la cadena paraguaya que emitía el partido. "Es que es un nene", le rebatía quien le acompañaba durante la emisión. Entonces sólo contaba con 16 años y 3 meses.

Sergio Ismael Díaz Velázquez, conocido sólo como Sergio Díaz, nació el 5 de marzo de 1998, aunque en muchas bases de datos figura erróneamente que vio la luz en diciembre del mismo año. Es el penúltimo de seis hermanos y desde hace unos meses, el nuevo ídolo del fútbol paraguayo. Ya le apodan 'El Kun de Cerro Porteño' por su semejanza con Agüero en varios aspectos, como el estilo de juego y precocidad. Él, encantado con la comparación. El hoy delantero del Manchester City es su ídolo y el espejo en el que se mira todas las mañanas. Cierto es que esa potencia en el tren inferior, tan característica de Agüero, también acompaña a Díaz en estos primeros pasos en la alta competición. La facilidad para recibir de espalda, dar la vuelta y regatear, o para cambiar de ritmo, también le acercan al estilo del argentino. Además, los dos comparten nombre y debutaron a temprana edad. En el 'Ciclón' (como se conoce a Cerro) no recuerdan una promesa similar desde que en sus filas militó Juan Manuel Iturbe, que ahora triunfa en la Roma.

Sergio nunca da un balón por perdido, quizás fruto del ansia de la juventud, de no perder el sitio que se ha ganado y sus compañeros le tienen como uno más desde el primer día. Sin ir más lejos, el día que debutaba como titular le dieron cinco pases en los dos primeros minutos de juego. Comparte delantera con un viejo conocido del fútbol español como Dani Güiza, con el que se entiende a las mil maravillas, pese a que él no se considere un punta nato. "Soy delantero, pero me muevo más por fuera, con movilidad constante y con participación en el juego", afirma. Le encanta caer a las bandas, donde puede encarar en el uno contra uno y dar rienda suelta a su interminable registro de recursos en el regate. Quizás fruto de la juventud y el físico (no llega al 1'70m) intenta salir del cuerpo a cuerpo para equilibrar la balanza. Ya le pasó al propio Agüero, condenado a ser un enganche incluso en sus primeros años del fútbol europeo para hoy ser un goleador nato.

Díaz llegó a Cerro Porteño casi de rebote, pues militaba en las inferiores de otro club del país, como Tacuaray. Diez amigos y él, que querían jugar juntos, decidieron probar suerte en el 'Ciclón', y desde entonces no se ha quitado la camiseta azulgrana. Sólo unas semanas antes de debutar, Díaz asombraba y fueron los más de 30 goles con el equipo Sub15 los causantes de que fuera a probar con los mayores, con los que ya ha jugado 20 partidos entre partidos de competición liguera y Copa Libertadores en los que ha marcado 8 tantos.

"Cuando llegamos al equipo y empezamos a preparar los partidos decidimos llamar a Sergio Díaz para el encuentro ante el Olimpia. Me llamó la atención la personalidad que tiene para su edad. Es un niño, pero tiene el comportamiento de un adulto", señalaba Hernán Díaz, su entrenador. "Tenemos que cuidarle, porque es joven y a esa edad se puede cometer errores", añadía. Uno de esos fallos, posiblemente, lo tuvo en el encuentro ante el Luqueño el pasado mes de noviembre. El equipo perdía por un tanto y él, en una acción individual, no pudo igualar el partido cuando tenía todo para hacerlo. Unos puntos que pudieron resultar cruciales en el desenlace final del campeonato, que se terminó llevando Libertad. Fruto de esa jugada, corrió el rumor de que tuvo una pelea en la que un compañero llegó a agarrarle del cuello y agredirle, algo que poco después se desmintió.

Díaz, celebrando un tanto / ÚLTIMA HORA
Aún en pleno bautismo, su llamada para jugar con los mayores condicionó toda su vida, así como la de su familia. Su padre pidió un permiso especial en el trabajo para ausentarse durante los entrenamientos y así poder llevar a su hijo hasta el campo. "Antes iba en autobús, pero ahora no puede", dice su madre Miguela. Y es que Sergio ha pasado de ser uno más en el Barrio Obrero a convertirse en toda una estrella a la que le resulta imposible caminar por la calle ante el acoso popular. "No queremos que nadie le haga daño, que vaya por ahí sólo es muy peligroso, además aquí ahora hay mucha inseguridad", añade Miguela. Por eso el padre hace las labores de chófer con el coche que le ha regalado Yanick Delmás, representante de Sergio.

Su primer tanto como profesional no llegó hasta nueve partidos después de su debut y fue precisamente de la manera más impredecible, con su mayor carencia: la cabeza. Con el 22 a la espalda (número que ha alternado con el 18), el 'Chiquilín' (su otro sobrenombre hasta la fecha) remató en la línea de gol un centro desde la esquina prolongado por un compañero, señalando con ímpetu el escudo del equipo que le había dado la oportunidad y con una sonrisa de oreja a oreja. Un testarazo, "¿Quién iba a pensarlo, de cabeza?", decían en Paraguay, que dio los tres puntos a Cerro y supuso la apertura de la caja de pandora, y es que Díaz, enamorado del sabor que tiene mandar el balón a la red, no ha dejado de hacerlo desde entonces. Uno más en la siguiente jornada, otros dos tantos en la siguiente (que supusieron otra victoria) y una nueva racha de tres encuentros seguidos anotando el pasado mes de noviembre completan su calendario goleador. 

Lo ha hecho de todas las maneras. De cabeza, con la derecha, picando el balón, al primer toque... Su sangre fría para hacer un control con la rodilla casi en el área pequeña para fusilar después al meta de Sol de América ha dado la vuelta al mundo. Al 3 de Febrero le vacunó en cinco minutos con dos dianas. La primera, poniendo el balón en la escuadra desde fuera del área tras una gran acción de Güiza; la segunda, para el recuerdo, con continuos cambios de ritmo en diagonal desde la frontal, dejando atrás hasta a tres rivales a los que manejaba cual marionetas en una jugada que podría firmar el propio Agüero e, incluso yendo más allá, Leo Messi. "Un gol de auténtico crack", definían los comentaristas, que siempre acompañan cada gran acción de Díaz con la coletilla "el juvenil". Imaginen la cara de los jugadores y entrenadores rivales cuando Sergio les saca los colores. "Nos ha ganado un niño", deben pensar. Sí, un niño prodigio.

Más allá fue con el portero del 12 de Octubre. Primero le hizo una vaselina, picando el balón cuando salía a por todas y luego marcó un tanto de oportunista, con el meta batido. Y es que, los porteros son su víctima favorita. Le bajan las pulsaciones cuando tiene a uno enfrente y no duda a la hora de darle el golpe mortal. Como hizo con Guaraní, aprovechando un error defensivo y remontando él sólo el partido en la que hasta hoy es su última diana. Tuvo críticas al principio, sobre todo en esos ocho partidos en los que su desparpajo no era suficiente y el nulo acierto goleador no acompañaba. "Condiciones le sobran y juega porque está preparado para ser titular", decía su entrenador. "Cada día mejora y eso se nota", destacaba.

Sanabria (I) y Sergio Díaz (D), con
la selección paraguaya Sub 20 / IP
Su pierna natural es la derecha, pero asombra la facilidad que tiene no sólo para golpear o asistir con la izquierda, sino para conducir la pelota con la zurda. Una cualidad determinante a la hora del regate. No sabes por dónde va a salir de él. No juega como referencia en punta, de momento, y se mueve como pez en el agua tanto como enganche como en los dos costados. Siempre se ofrece para el pase y no duda en bajar a recibir al centro del campo cuando el juego está atascado. Su cambio de ritmo y el juego en una baldosa hasta la fecha es su mejor arma, pero su futuro se antoja arrollador cuando adquiera experiencia y físico.

La vida del futbolista es muy corta y el destino puede ser muy cruel con un niño que apenas está empezando en esto y que no sabrá donde está mañana. Por eso, su madre le obliga a estudiar, aunque le han permitido abandonar momentáneamente el colegio. "La idea es que vuelva el curso que viene", señala su madre. "A mí me cansaba mucho estudiar después de venir de los entrenamientos. Además, después de salir al campo, yo sólo quería ser futbolista", añade él. 

Cuatro grandes clubes del mundo ya se han fijado en él, según revela Juan José Zapag, presidente de Cerro, que intenta calmar el interés. "Es muy joven, nosotros necesitamos que siga rindiendo alto y puedo confirmar que no se va a mover de aquí como mínimo en los próximos dos años". Sergio sueña con la selección. "Aún no me han llamado, pero sé que si sigo así, pronto podré estar con ellos" y podría ser uno de los elegidos para disputar el próximo Campeonato Sudamericano Sub 20 que se celebrará en Uruguay entre el 14 de enero y el 7 de febrero. De momento, ya ha entrado en una lista de 21 jugadores que lidera el ex jugador del Barça y ahora en la Roma Tony Sanabria que viajó ayer para concentrarse y disputar tres encuentros que servirá al seleccionador para tomar la decisión definitiva. Habrá que estar atentos a los progresos, porque 'El Kun de Cerro Porteño' no parece tener techo. Sergio Díaz, remember the name...

Sergío Díaz controla un balón / ÚLTIMA HORA